El síndrome del impostor es un fenómeno psicológico bastante común entre profesionales, lideres y emprendedores que, a pesar de tener triunfos y logros, sienten que no merecen el éxito y temen ser descubiertos como un “fraude”. Las personas que hemos experimentado el síndrome del impostor tendemos a atribuir nuestros logros a factores externos como la suerte y el engaño en lugar de reconocer nuestras propias habilidades, esfuerzos y competencias.
Adicionalmente, muchos emprendedores con este síndrome somos perfeccionistas que sentimos que nunca cumplimos con nuestros propios estándares y, en muchas ocasiones nos auto-generamos una sobrecarga de trabajo y repensamiento excesivo para compensar el miedo y así tratar de asegurar de que no se perciban fallas en cada cosa o decisión que tomamos en el día a día.
El síndrome del impostor genera en nosotros más comúnmente;
1. Ansiedad y Estrés por el miedo constante de ser “descubierto“ o que piensen que no somos tan capaces como se aparenta, en el caso de emprendedores se evidencia primeramente en el no merecimiento de clientes aún sin previo contacto (sin siquiera intentarlo).
2. Bajo Rendimiento y autosabotaje ya que genera parálisis e inhibe la capacidad de identificar oportunidades. A nivel empresarial puede ser un limitante principal del crecimiento y de la prosperidad en nuestros negocios.
3. Enfermedades generales o psicológicas generadas por la depresión o la baja autoestima, incluso a nivel empresarial puede ser incrementada con los ítems anteriores en el mediano plazo por la falta de ingresos recurrentes.
Las causas más comunes de este síndrome son 1) las expectativas elevadas generadas de manera negativa en situaciones específicas (traumas en la infancia o entornos de desarrollo academico), 2) comparaciones sociales ya que esto induce a sentir que no somos competentes como los demás y no estamos a la altura para lograr los objetivos (actualmente las redes sociales actualmente son el principal causante de este fenómeno), y 3) la falta de reconocimiento oportuno, ya que esto puede reforzar la creencia de no merecer el éxito o de no ser lo suficientemente buenos a nivel profesional y empresarial.
Existen múltiples maneras de combatir este síndrome y poder continuar de una manera prospera la creación/crecimiento de nuestro negocio y nuestra carrera profesional.
1. Reconocer y aceptar el “problema”: Ser consciente de que estamos experimentando el síndrome del impostor es el primer paso. No debemos de preocuparnos ni sentirnos juzgados, cerca del 70% de las personas han sufrido dicho síndrome.
- Hablar sobre ello: Compartir nuestros sentimientos, dudas y/o frustraciones con otros colegas, amigos, incluso con socios dentro de la misma organización puede ayudarnos a ver que no estamos solos.
- Ajustar nuestras Percepciones: Cambiar la forma en que percibimos nuestros logros y atribuirlos al esfuerzo y habilidades. Un ejercicio genial, es hacer una lista de TODO lo que hemos logrado o conseguido como persona, profesional y como emprendedor, escribir tiene un poder asombroso y más cuando podemos llevar un registro de todos nuestros logros.
- Visualizarse desde afuera: La visualización extracorpórea y percibir cada situación como un tercero, puede ayudarnos a identificar pensamientos negativos, analizar críticamente las situaciones y la aceptación de todo lo bueno que tenemos por ofrecer.
- Buscar apoyo profesional: Un mentor, coach o terapeuta puede ofrecernos herramientas y perspectivas para superar estos sentimientos y otras limitaciones que nos pueden estar afectando como emprendedores.
- Celebremos nuestros logros: A veces, la mejor forma de combatir el síndrome del impostor es ir de frente. La próxima vez que sientas que hiciste algo bien, ¡celébralo! Si te sientes cómodo, comparte tu logro con tu equipo, hazte propietario de tus logros. Y por ultimo,
- Visualizar el éxito: Eliminar los pensamientos negativos y la ansiedad, mantenernos siempre positivos, sentirnos merecedores de todo lo bueno que está por venir, debemos fortalecer nuestra confianza en sí mismos y en el equipo, de esta manera evidenciaremos que todo lo que nos proponemos, lo podemos lograr.
El síndrome del impostor es común y es experimentado por muchos profesionales y emprendedores en diversas etapas de nuestras carreras y en diferentes sectores de la economía. Entender y abordar estos sentimientos puede ayudar a reducir su impacto, debemos permitirnos el disfrutar y reconocer nuestros logros y de esta manera seguir creciendo y fortaleciendo ese deseo con el que empezamos este maravilloso camino del emprendimiento.
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